Reproducción y Resistencia Cultural en la Sociología de la Educación Contemporánea
La discusión teórica sobre el concepto de reproducción de la desigualdad social aparece por primera vez en el marxismo de Althusser. Su perspectiva es más bien estrecha, lo que provoca la crítica del sociólogo norteamericano P. Willis, quien sostiene que “Althusser representa a la clase obrera como totalmente dominada, aguantando simplemente las estructuras del Capitalismo. Para Althusser, la clase obrera es formada sin que diga una sola palabra sobre su propia producción cultural ”. (Willis, 1988, p 648). Ciertamente esta visión se inscribe en la escuela del denominado “estructuralismo económico”, enfoque que, en el ámbito cultural, concibe al capitalismo como un mero o simple espacio vacío, el que es ocupado o llenado por la ideología dominante.
Un avance considerable, en el nivel analítico, lo constituye el clásico estudio de Bourdieu y Passeron titulado “La Reproducción”. Dicho trabajo profundiza en la idea que el ámbito cultural posee cierta autonomía con respecto a la economía, al menos desde la clase dominante. (Willis, 1988, p. 650-651). Desde este ángulo, los estudiantes de clase baja no fracasan por pertenecer a esa clase, sino porque no poseen las habilidades y lenguaje “objetivo” de la clase dominante, características indispensables para lograr una adecuada valoración y, por ende, obtener buenas calificaciones en el aula.
Willis, al referirse a las teorías de la Reproducción, nos proporciona un elemento central clave para entender, a su vez, la teoría educacional de Bourdieu: la noción de violencia simbólica, es decir, aquellas relaciones de ejercicio de poder que son invisibilizadas, ya que los actores sociales las comprenden como cotidianas … porque siempre han estado ahí. En rigor, constituyen un factor de violencia doble: de imposición y de ocultamiento. (Willis, 1988, p. 648).
La teoría educacional de Bourdieu se transformó en un referente de indudable importancia para entender el fenómeno de la reproducción de las desigualdades sociales, precisamente en el espacio que el funcionalismo desarrollista señalaba como la panacea para la disminución de la pobreza. Con todo, posteriormente algunos autores como Willis y después Giroux enfatizaron en sus limitaciones. Sobre el particular, Giroux reflexiona en el siguiente sentido: “Bourdieu se limita a una versión de la dominación en que el círculo de la Reproducción parece irrompible. A pesar de los profundos comentarios acerca de la forma y sustancia de la Reproducción cultural, los actores sociales - como posibles agentes de cambio - desaparecen en estos supuestos, de la misma forma en que lo hacen las instancias de conflicto y contradicciones”. (Giroux, 1992, p13).
Los aportes de Bourdieu fueron criticados y complementados por P. Willis en su libro titulado “Aprendiendo a Trabajar”, trabajo que junto a la obra de M. Young titulada “Conocimiento y control” perfilan a sus autores como los sociólogos de mayor impacto en la Sociología de la Educación Norteamericana, generando una nueva corriente que se conoce bajo el nombre de “Nueva Sociología de la Educación”, precisamente por que intenta ir más allá de los conceptos de reproducción social y determinismo estructural, para centrarse en develar relaciones micro sociológicas de interacciones no siempre evidentes.
En el sentido antedicho, la obra de Young es una incitación a repensar el sentido de las cosas; más que una Sociología de la Educación es también una Sociología del Conocimiento. Young nos señala que no debemos dar por sentado el significado de conceptos arraigados a nuestra cultura occidental, ya sea Ciencia, Conocimiento, Poder, etc., sino entenderlos como lo que realmente son: una construcción social en un periodo histórico determinado (Young, 1971, p 634-635).
“En la actualidad son las concepciones de sentido común de lo “científico” y “racional” junto con las diversas creencias sociales, políticas y educativas, que representan las categorías legitimadoras dominante. Por consiguiente tratar estas categorías no como absolutas sino como realidades construidas en contextos institucionales concretos se convierte en la tarea de la investigación sociológica.” (Young, 1971, p. 633).
En “Aprendiendo a trabajar” Paul Willis trabaja el concepto de producción cultural, abordando el estudio de la cultura de los “muchachos” que repudian la educación escolar formal, optando por entrar tempranamente a la vida laboral poco calificada. Este autor señala que el capitalismo no viene ya a cubrir un espacio vacío (como señalaba Althusser), sino que “penetra” en un sentido semántico, como algo moldeable. Estos “muchachos” han producido culturalmente el rechazo a la escuela ya que poseen a una cultura determinada. Son de clase baja, machistas y valoran el trabajo físico en tanto rasgos propiamente masculinos en contraposición al trabajo intelectual (de índole más bien femenina). No se trata sólo de jóvenes de clase proletaria, ya que también existen quienes optan por terminar su educación, pese a que esto no les signifique tener mejor salario.
Lo importante es entender que el capitalismo impregnó su ideología es decir “penetró” en esos jóvenes en forma diferente a cómo penetró en la cultura de los “muchachos”, situación no del todo nociva ya que, como señalan algunos jóvenes, esta resistencia también les da la posibilidad de disfrutar de su libertad, de hacer lo que se les plazca. (Willis, 1988, p. 650-651).
Willis y otros autores se enmarcan en la corriente más innovadora de la Sociología de la Educación: las teorías de la Resistencia, visiones que más que ver la cultura como simple reflejo de la hegemonía y de la derrota, entienden los procesos sociales como una relación contradictoria y dialéctica entre reproducción y resistencia (Giroux, 1992, p. 134).
“La noción de autonomía relativa es desarrollada por medio de una serie de análisis que señalan esos momentos no reproducidos que constituyen y sostienen la noción crítica de la intervención humana. Por ejemplo, hay un papel activo asignado a la intervención humana y a la experiencia como llave, mediando vínculos entre determinantes estructurales y efectos vividos… Los grupos subordinados expresan un grupo de ideologías reaccionarias y progresistas.” (Giroux, 1992 p 136-137).
lunes 15 de octubre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada